Control emocional Instenat

Como controlar nuestro patrón emocional

Uno de los grandes detectores de emociones que tenemos es nuestro cuerpo y no lo escuchamos lo suficiente cuando nos esta advirtiendo. Escuchar al cuerpo es una de las herramientas más maravillosas que tenemos para controlar las emociones. Muchas veces sentimos que no podemos más, pero obligamos al cuerpo a continuar, éstas situaciones son las que hay que prestar atención y controlar muy bien, ahí ya nos está advirtiendo de alguna cosa.

Pero no estamos entrenados a escucharle.

Por ejemplo: los virus están todo el año, cuando nuestro cuerpo absorbe un virus nos obliga a descansar, nuestro cuerpo esta bajo de defensas no puede más… necesita descansar y como no lo escuchamos el mismo nos obliga.

Tenemos que prestar atención en el cómo y por qué nos pasan las cosas. ¿Como está nuestro entorno? Que cambios ha habido en nuestra vida? ¿Hay alguna situación en la que nos hemos sentido afectados emocionalmente?

Éstos cambios siempre están constantemente en nuestro alrededor y siempre son buenos, los humanos estamos diseñados para crecer, pero algunos de ellos son duros, y no siempre son fáciles.

Cuando en nuestra mente nos sentimos ligeros nuestro cuerpo está ligero, cuando nuestra mente está pesada nuestro cuerpo está pesado. En nuestra cabeza hay el ordenador de
todo nuestro cuerpo si las señales que llegan son negativas nuestro cuerpo responde negativamente y al revés.

Cuando nos llega una invitación a un evento solo tenemos que escuchar nuestro cuerpo si está ligero, relajado ante la invitación si es así, es porqué lo que nos llega es bueno para nosotros si por el contrario se resiste, endurece o contrae vamos a entender que lo que nos está llegando no es de su agrado, por lo tanto su respuesta va ser un, no.

La mente la podemos manipular, la primera opción de respuesta que nos llega es la buena, la segunda va condicionada por la primera, y luego es cuando entramos en un rol de dudar de nuestras propias decisiones, y si nos equivocamos no pasa nada forma parte de nuestro propio aprendizaje.

Nuestro cuerpo delante de todas las situaciones es como un detector que nos advierte de todo, solo tenemos que escucharnos.

¿Que pasa con nuestras reacciones espontaneas?

Nadie está obligado a responder rápidamente a una pregunta.

¿Porqué no nos damos una pausa de 5 segundos para escucharnos y luego responder?

Esto en muchas situaciones sería lo correcto, pensar, escuchar como nos sentimos y luego responder. Si no por el contrario vamos a ciegas y no escuchamos las respuestas de nuestro interior. ¿Y que pasa cuando nos sentimos mal por algún comentario que nos llega? Cómo actuamos?

Enfadándonos con esa persona en lugar de pensar que es a nosotros quien eso nos ha llevado al enfado. Que tendríamos que hacer delante de éstas situaciones?

Pensar… ¿por que eso me ha hecho daño? ¿En que situación me he encontrado anteriormente en la que me ha pasado lo mismo?

¿Y por qué esto aún me esta afectando? Éstas respuestas nos llevarán a entender el porqué esas palabras nos duelen, tenemos que saber que esas mismas palabras al vecino no le van a afectar pero a nosotros si, ¿y por qué?

Porque todos hemos vivido nuestra vida según nuestro destino, creencias, infancia, amigos, familia, etc… y todos hemos crecido con unos patrones y enseñanzas propias que hacen que hoy en día seamos nosotros tal y como somos.

Por eso mismo tenemos que ser conscientes de que lo que nos afecta a nosotros, a lo mejor a nuestros amigos no.

¿Por que tenemos la necesidad de defendernos?

¿Por que tenemos la necesidad de enfadarnos?

¿Por que tenemos la necesidad de alejarnos?

¿Por que tenemos la necesidad de huir?

Todas estas preguntas son las que tendríamos que hacernos para hacer un paso más adelante para avanzar en nuestro camino, y para conocernos más.

¿Nos hemos dado la oportunidad de saber bien que nos gusta o no?

¿Que queremos ver cuando abrimos un armario o una nevera?

O tan solo nos acomodamos a las otras personas o a lo que nos han enseñado que es lo correcto sin saber si es de nuestro agrado o no.

Cuando hay que compartir nos adaptamos a los otros pero … ¿si no nos conocemos como podemos adaptarnos?

¿Las respuestas emocionales van a ser las mismas delante de una convivencia sin conocernos bien?

Muchas veces no por que siempre vamos ha estar con las dudas y resistencias y sin saber el porqué. Nuestros patrones no los podemos controlar o cambiar si no conocemos bien nuestra forma de ser, empezar a darnos permiso para conocernos es el primer paso a seguir.

Nuestros límites, es otra estrategia que debemos seguir de cerca para aprender más sobre nosotros. Cuando algo no nos gusta debemos aprender a decir que no nos gusta si no por el contrario no podemos esperar que nos traten tal y como queremos, y luego los culpamos a ellos. ¿No será que no sabemos marcar bien nuestros limites? ¿O que funcionamos como robots aceptando todo lo que pasa sin decir nada al respeto?

Es muy importante saber dónde tenemos los límites y ser respetuosos con ellos. Saber dónde llegan y si no localizarlos y mostrarlos, siendo conscientes donde los tenemos y si no buscarlos y ponerlos dando facilidad a la gente de nuestro alrededor para conocernos bien, y sentirnos mejor nosotros para que puedan tratarnos en armonía con nuestro carácter.


¡NO TE PIERDAS NUESTROS CURSOS!

cursos-instenat